Para muchos de nuestros lectores, este tipo de procedimientos presentan una coyuntura importante para sus vidas, ya que pueden representar un todo o un nada a partir del momento en que toman la decisión de retomar el control de su vida y someterse a un procedimiento de cirugía bariátrica como lo es la del bypass gástrico.

Algunos puntos importantes a tener en cuenta tienen que ver con el tipo de paciente que se acepta para realizarse este procedimiento quirúrgico, ya que no es uno ni sencillo de realizar ni uno que no amerite un estudio profundo del paciente para verificar su elegibilidad. 

Para los procedimientos como el del bypass gástrico laparoscópico, el paciente debe contar con un diagnóstico de obesidad mórbida, o lo que es lo mismo que tener un índice de masa corporal entre 35 a 40 (más de 30 – 40 kilos de sobrepeso), que este diagnóstico haya presentado problemas para dársele manejo (es decir, que el paciente haya intentado hacer dieta y ejercicios y que haya fracasado en su pérdida de peso), que presente complicaciones derivadas de su obesidad mórbida o síndrome metabólico (tener 3 o mas factores de riesgo cardiovascular o/o diabetes tipo 2), y que apruebe una evaluación psiquiátrica. Este último punto tiene una explicación importante: como esta es una operación que conlleva un cuidado posterior supremamente delicado, parte del éxito de la misma depende en gran medida en la autodisciplina del paciente y su capacidad para adherirse a dichos cuidados, no sólo para ayudar a ofrecerle una cura al paciente, sino para evitar un posible accidente cardiovascular en caso de que el paciente vuelva a sus antiguos hábitos alimenticios. Sería entonces un contrasentido practicar esta intervención a un paciente que no va a seguir las recomendaciones de los profesionales. 

¿QUÉ ES UN BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO?

Un bypass gástrico es un tipo de cirugía bariátrica que se practica con una frecuencia muy alta ya que le da tratamiento a la obesidad, que por lo general es de tipo mórbido. Lo que ocurre con los pacientes de obesidad mórbida es que o han intentado de manera errada de bajar de peso, o lo han intentado todo y esos esfuerzos no han dado fruto, ya que, a diferencia de lo que la gente piensa popularmente, el sobrepeso y la obesidad son enfermedades, a las que se tiene que atender con tratamientos adecuados. Así como con otras enfermedades, hay casos particulares en los que la única salida es la intervención quirúrgica para darle un tratamiento correcto a ese diagnóstico. 

Entonces, esta técnica cambia el sistema digestivo apuntando a una finalidad que es doble: además de reducir la cantidad de alimentos que el paciente logra ingerir (criterio al que llamaremos “restrictivo”), la capacidad de absorber nutrientes del intestino se ve reducida (criterio al que llamaremos “malabsortivo”). Es por esto que se ayuda a la reducción del tamaño del estómago dejándolo con dos terceras partes del volúmen original que tenía, para conectarlo así al tramo más adelantado del intestino delgado, de ahí que obtenga el nombre de bypass. Al final, el paciente termina con un 60% del estómago tanto para saciar el hambre como para absorber nutrientes de esos alimentos. 

Es muy importante recordarle a nuestros pacientes que la autodisciplina y la manera en que los pacientes lleven su dieta hará que el porcentaje de éxito de la operación sea mayor o menor, por lo que es vital seguir las indicaciones al pie de la letra de nuestro equipo de expertos interdisciplinarios respecto de los períodos de dieta líquida, blanda y sólida. De ellos hablaremos más adelante, pero sí es importante recordar esto. Muchos de nuestros pacientes llegan pidiendo soluciones mágicas, pero las cirugías bariátricas no son soluciones mágicas; son herramientas muy poderosas que, de utilizarse en conjunto con hábitos de vida saludable (ejercicio adecuado para cada estilo de vida, una alimentación balanceada, evitar el consumo de bebidas carbonatadas o con alcohol, etc), habrá de hacer que el 50 o, a veces, hasta el 75% del peso sobrante del paciente desaparezca en un periodo de 1 año, en promedio. 

De la misma manera, es de vital importancia hablar de la reeducación que el estómago debe tener para poder mantener el peso ideal de los pacientes. Una vez se llegue a esta etapa del procedimiento, que el paciente se mantenga en su peso ideal dependerá de los buenos hábitos de vida que adopte: realizar rutinas de ejercicio, tener una alimentación balanceada, evitar las bebidas carbonatadas y las bebidas alcohólicas, no fumar, beber agua regularmente, evitar los alimentos ultra procesados y los alimentos a base de jarabe de maíz o con altos contenidos de azúcar. 

¿CÓMO SE REALIZA UN BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO?

Bueno, este es un planteamiento que genera mucho miedo entre nuestros pacientes, como lo hace cualquier procedimiento en general. 

Lo más importante a saber que este es un procedimiento que se realiza con la técnica laparoscópica, que quiere decir que al paciente no se le abrirá la cavidad torácica, sino que solamente se le harán unas pequeñas incisiones de no más de 1 cm de largo, por las que habrán de pasar las herramientas. Estas herramientas son especiales, ya que tiene en el extremo que irá dentro del paciente, cámaras que permiten tener visibilidad completa a los cirujanos. Este tipo de procedimiento facilita una mínima invasión al paciente y además, mínimo porcentaje de riesgos asociados con una operación tradicional. 

Entonces, luego de haber hecho las incisiones, se dan dos pasos. Primero, se reduce el tamaño del estómago gracias a que se divide en dos porciones, una pequeña superior y otra inferior más grande. La sección del estómago que queda en la parte superior es en la que van a ir los alimentos que ingiere el paciente, mientras que el resto del estómago o la parte inferior más grande queda desconectada del resto del tracto digestivo. En esta pequeña bolsa sólo podrá haber una cantidad reducida de alimento, y de ahí parte de la efectividad del procedimiento, ya que se limita la ingesta de alimentos a una cantidad mínima pero significativa. Segundo, se realiza el bypass o la derivación. Aquí el cirujano buscará conectar el yeyuno (una pequeña parte del intestino delgado) a un agujero realizado en la bolsa pequeña. El alimento que el paciente ingiere, viaja entonces desde esta bolsa hasta la nueva apertura, hacia el intestino delgado. Gracias a esto, el cuerpo absorberá menos calorías, generando así la pérdida de peso.

¿CUÁLES SON LOS RIESGOS DE UN BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO?

Antes de empezar  a mencionar los riesgos de una cirugía de bypass gástrico, vamos a enumerar cuáles son las ventajas de este procedimiento. También queremos dejar claro que los riesgos de los que vamos a hablar están asociados a casos extremos y casos en los que se está lejos de tener el control de prevenirlos. 

Entonces, los beneficios más notorios del procedimiento son la pérdida importante de peso sobrante, la reducción de los niveles de glucosa en la sangre, lo que a su vez supone una reducción en los niveles de insulina del paciente, situación que está sumamente relacionada con la mejoría de la diabetes tipo 2 que presentan muchos de estos pacientes. 

ahora, otros beneficios importantes tienen que ver con las complicaciones cardiovasculares y/o respiratorias que presentan los pacientes con obesidad mórbida que se han sometido a estos procedimientos: el asma, la hipertensión arterial, la hipercolesterolemia, el reflujo gástrico o la acidez estomacal y la apnea del sueño (o al menos sus síntomas) se ven significativamente reducidas. Sin mencionar además, la ampliación en capacidad de movimiento del paciente, ya que mejora la resistencia física, que bota como consecuencia innegable la recuperación para el desarrollo de un metabolismo sano y fuerte. 

Luego de haber repasado los riesgos asociados con la cirugía del bypass gástrico, los pacientes deben saber que, como cualquier cirugía, presenta una serie de riesgos como lo son las obstrucciones intestinales, hernias, cálculos biliares, el síndrome de evacuación gástrica (que puede llegar a causar diarrea, náuseas o vómitos), desnutrición, perforaciones estomacales o hemorragias. 

Estos riesgos siempre estarán asociados a una posible mala praxis, el no seguir las instrucciones de los doctores en lo que a periodo postoperatorio se refiere y a complicaciones derivadas de posibles cuadros que se presentan en un porcentaje muy reducido de la población. Igualmente, si este tipo de situaciones se llegan a presentar, el equipo médico que lo atienda siempre debe estar listo para sortear los pormenores que lleguen a suceder. 

¿CÓMO ES EL PROCEDIMIENTO DE RECUPERACIÓN DE UN BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO?

Bueno, esta es la parte que más problema le causa a nuestros pacientes, sin embargo, les contaremos de qué va el periodo de recuperación para que vean, queridos lectores, cómo es que es un procedimiento que suena más complicado de lo que en realidad es. 

Durante los primeros días, el paciente deberá estar preparado para intentar caminar bastante, activar su metabolismo y adecuarse al hábito de beber sorbos de agua al inicio, para ir culminando en el hábito de beber agua constantemente a lo largo del día. 

Durante los 3 primeros meses, a cada paciente se le dará una serie de instrucciones que tienen que ver con la manera en la que se cocinan los alimentos, qué tipo de alimentos se pueden ingerir, de qué forma, por cuánto tiempo, y qué alimentos están definitivamente prohibidos. Este tiempo se conoce como el periodo postoperatorio, y está dividido en 3 fases: fase de dieta líquida, fase de dieta blanda y fase de dieta sólida. 

Como lo indica el nombre de cada una de esas fases, el paciente deberá acostumbrarse a ingerir alimentos de una manera especial. Se le proporcionarán una serie de recomendaciones para la preparación de todos los alimentos que puede ingerir, y también se le recetarán unos batidos con alto contenido proteínico para ayudarle a sobrellevar el periodo de dieta líquida. 

Este tiempo es crucial para que el paciente logre llevar el porcentaje de efectividad al máximo y pueda entonces adquirir buenos hábitos de vida. Esa, en últimas, es la clave del éxito de la cirugía.